| LIBERAR A LOS PALESTINOS DE HAMAS (Bernard Henri Lévy) |
|
No soy un experto militar y me abstendré de juzgar si los bombardeos israelíes sobre Gasa hubieran podido ser mejor dirigidos, menos intensivos. Claro que estoy conmovido con las imágenes de los niños palestinos muertos. Pero frente al viento de locura que se apodera de ciertos medias cuando se trata de Israel, quisiera recordar algunos hechos. 1- Ningún gobierno en el mundo, ningún otro país que aquel Estado de Israel , vilipendiado, diabólico, aceptaría ver caer miles de obuses durante años, sobre sus ciudades. 2- Si los Qasam del Hamas, y ahora sus misiles Grad han hecho tan pocos muertos, no quiere decir que sean artesanales o inofensivos; quiere decir que los israelíes se protegen, viven escondidos en los sótanos, en los refugios: una existencia de pesadilla con los ruidos de las sirenas de alarma y de las explosiones: lo sé, he estado en Sderot. 3- El hecho que los obuses israelíes, al inverso, hagan tantas víctimas no significa, como lo iban gritando los manifestantes de este final de semana, que Israel se dedica a un masacre deliberado, sino que los dirigentes de Gasa han escogido una posición inversa y exponen a sus poblaciones: es la táctica antigua del “escudo humano”; instalan sus centros de mando, sus reservas de armas, en los sótanos de inmuebles, de hospitales, de colegios, de mezquitas: eso es eficaz pero repugnante. 4- Los palestinos disparan sobre ciudades o sea sobre civiles (lo que se llama “crimen de guerra”) mientras que los israelíes se dirigen a objetivos militares y provocan daños civiles que se llaman “daños colaterales”. 5- Hay que recordar un hecho de que no habla la prensa francesa y que no se ha visto en ninguna guerra: durante las ofensivas aéreas, las unidades de Tsahal han llamado por teléfono (la prensa anglo-sajona habla de 100 000 llamadas) a los habitantes de Gasa que vivían cerca de un blanco militar para invitarles a salir de allí. 6- Y en cuanto al bloqueo impuesto a una población hambrienta que carece de todo, eso tan poco es exacto: los convoyes humanitarios no han dejado nunca pasar por Kerem Shalom, hasta el comienzo de la ofensiva terrestre, y los hospitales israelíes siguen recibiendo y curando a los heridos palestinos. Muy pronto, esperemos, los combates terminaran, y muy pronto los comentadores volverán a la realidad. Descubrirán que los peores enemigos de los palestinos son aquellos dirigentes extremistas que nunca quisieron la paz, nunca quisieron un Estado y siempre consideraron la población como instrumento y rehén. No solo a los Israelíes pero también a los Palestinos habrá que liberarlos de la triste influencia del Hamas para que la paz pueda existir. |